¿Cómo acostumbrar a tu perro a pasear contigo?

Al igual que los humanos crean un hábito, en las mascotas también sucede, es cuestión de volver una acción en rutina, esto quiere decir, que se deberá realizar todos los días sin falta, no importa la edad que tenga tu perro. Como una comida que no podrás saltar porque te dará hambre. O el baño, antes de dormir que te mantiene limpio y relajado para la siesta. Por esta razón,  debes entender que para lograr que tu perro  pasee contigo con o sin correa debes  adiestrarlo, y será muy fácil si lo haces con amor, constancia y dedicación, esto no tiene que volverse una tortura entre ambos, sino un momento especial, lleno de magia.

 En la primera fase, tendrá que emplear una correa o cordón efectivamente, para guíalo a tu lado, ya que, por sus propios medios es muy difícil que te siga. Trata siempre de no tirar  muy duro de la cuerda, de no adelantarte o retrasarte. Esta marcha debe ser al mismo compás, por lo que es recomendable emplear pecheras que te permitan una mejor manipulación del animal. También puedes valerte de señas, o movimientos que le indique cuándo debe parar, como por ejemplo, resonar el pie contra el piso y pararte de inmediato, con esta señal él entenderá que debe detenerse.

Si te paras a conversar con un amigo o conocido emplea una misma palabra como “siéntate” o “atento” para que el entienda que debe echarse o sentarse a esperar que termine tu charla. Recuerda que está en un proceso de aprendizaje, que para ellos es asociativo e involucra muchos elementos como las emociones o la conducta. Y donde todo, absolutamente, tiene una consecuencia que más adelante, clasificarán como negativa o positiva, impulsando así, todas sus acciones.

 A medida que  sale a pasear él, irá aprendiendo a hacer sus necesidades, pero debes tener en cuenta, que siempre debe ser a la misma hora. Todas  estas conductas a su vez tienen que ser reforzadas  para que el entienda que no puede evacuar dentro de la casa y que parte del paseo es para esto, que tiene que parar cuando se le indique, es decir el estará siguiendo instrucciones. Una vez que tu perro sepa que  cumpliendo con lo que le solicitas, debe ser recompensado y podrá dejar de usar  la correa.

 Solo entonces, pasarás a la segunda fase, no hay nada más formal para un paseo que la invitación. Para acostumbrar a tu perro a pasear contigo comienza por invitarlo, convenciéndolo con un par de galletas, una pelota o una frase que emplees siempre acompañada de una seña que indique la dirección a seguir, este truco nunca falla y te seguirá donde quiera que vaya. Sin embargo, para que su paseo sea placentero, debes buscar un espacio amplio, como plazas o parque que le permitan a tu mascota desplazarse, ejercitarse y jugar en compañía de su  más fiel amigo, tú, su amo, y socializará con otros animales. Aunque es importante que mantenga al día sus cuidados médicos  para evitar enfermedades.

 A medida que pasa  el tiempo, este, va ir adquiriendo un modelo de comunicación entre tú y él, basado en señas, palabras y hasta símbolos que le permitirán seguir instrucciones, facilitando la convivencia entre ambos. Él solo aprobará como bueno o malo las enseñanzas que tú vas introduciendo. Una vez consolidado este aprendizaje, jamás lo olvidará y podrás pasear con tu perro de manera libre y efectiva. Sin más ataduras que el leguaje que estableciste con él.

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